Café torrefacto y acrilamida: por qué evitarlo y qué alternativas más saludables elegir

El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, pero no todos los tipos de café son iguales. En España, el café torrefacto sigue siendo habitual en bares y supermercados, a pesar de que está vetado en gran parte de Europa por motivos de salud y calidad. Uno de los principales problemas asociados a este tipo de café es la acrilamida, un compuesto potencialmente tóxico que se forma durante el tostado.

Este artículo analiza qué es el café torrefacto, por qué contiene más acrilamida, qué riesgos implica y qué alternativas más saludables puedes elegir.

¿Qué es el café torrefacto?

El café torrefacto es un tipo de tueste en el que se añade entre un 10 % y un 20 % de azúcar durante el proceso. Ese azúcar se quema y recubre los granos con una capa oscura y brillante.

Este método nació como una forma de conservar granos de baja calidad y ocultar defectos, pero hoy se sabe que:

  • Aporta un sabor más amargo y quemado.
  • Reduce la calidad del café.
  • Aumenta la presencia de compuestos no deseados, como la acrilamida.

En muchos países europeos está prohibido o no se comercializa, mientras que en España suele aparecer bajo la etiqueta “mezcla”.

Acrilamida: qué es y por qué aparece en el café

La acrilamida es un compuesto químico que se forma de manera natural cuando alimentos ricos en carbohidratos se someten a altas temperaturas (por encima de 120 °C). Este proceso se conoce como reacción de Maillard.

Según la literatura científica y organismos como la EFSA:

  • La acrilamida se forma en el café durante el tostado.
  • Cuanto más intenso es el tueste, mayor es la probabilidad de que se genere.
  • La presencia de azúcar añadido, como ocurre en el torrefacto, favorece aún más su formación.

La acrilamida está clasificada como probable carcinógeno para humanos, por lo que se recomienda reducir su exposición en la dieta.

¿Por qué el café torrefacto contiene más acrilamida?

El café torrefacto combina dos factores que incrementan la formación de acrilamida:

  • Tostado a temperaturas muy altas.
  • Azúcar añadido, que al quemarse genera más compuestos derivados de la reacción de Maillard.

Esto hace que el torrefacto tenga niveles superiores de acrilamida en comparación con el café natural o de tueste suave.

Además, el sabor extremadamente amargo y quemado del torrefacto suele enmascarar la calidad real del grano.

Riesgos para la salud asociados a la acrilamida

La exposición prolongada a acrilamida se ha relacionado con:

  • Mayor riesgo de cáncer (según estudios en animales).
  • Posibles efectos sobre el sistema nervioso.
  • Alteraciones en el ADN y el sistema reproductivo.

Aunque el café no es la única fuente de acrilamida en la dieta (también aparece en patatas fritas, galletas, pan tostado…), sí es una de las más relevantes por su consumo habitual.

Alternativas más saludables al café torrefacto

Si quieres reducir tu exposición a acrilamida sin renunciar al café, estas opciones son mejores:

1. Café natural (tueste 100 % natural)

  • No lleva azúcar añadido.
  • Se tuesta a temperaturas más controladas.
  • Contiene menos acrilamida.
  • Sabor más limpio y equilibrado.

2. Café de tueste medio o ligero

  • Cuanto más suave es el tueste, menor es la formación de acrilamida.
  • Conserva mejor los aromas y antioxidantes naturales del café.

3. Café de especialidad

  • Granos de alta calidad.
  • Procesos de tueste más precisos y respetuosos.
  • Trazabilidad y ausencia de mezclas torrefactas.

4. Métodos de preparación suaves

Aunque la acrilamida se forma en el tostado, elegir métodos como filtro o prensa francesa puede ayudar a obtener un café más equilibrado y menos agresivo.

Cómo identificar si un café es torrefacto

En España, muchos cafés torrefactos se venden bajo la palabra “mezcla”. Para evitarlo:

  • Busca siempre la etiqueta “100 % natural”.
  • Evita paquetes donde aparezca “torrefacto” o “mezcla”.
  • En bares, pregunta directamente qué tipo de café sirven.

Conclusión

El café torrefacto es una tradición muy arraigada en España, pero su consumo implica mayor exposición a acrilamida, un compuesto potencialmente dañino para la salud. Además, su sabor y calidad son inferiores a los del café natural. Optar por café 100 % natural, de tueste medio o ligero, o de especialidad es una alternativa más saludable, sostenible y sabrosa.

Comparte:
Keep reading

Related Article

Scroll al inicio